Hitler habla y la victoria se esfuma

Lo que sigue fue escrito en 1943 y son los “mejores” comentarios de hitla y publicados por el Svenska Dagbladet, diario de Estocolmo.

«En 1940, Alemania creyó haber triunfado. En 1941, creía que triunfaría. En 1942, cree que tiene que triunfar». En los pasajes siguientes, tomados de discursos y arengas de Hitla en estos últimos tres años, queda patente cómo ha ido cambiando de tono a medida que los hechos desmentían, una tras otra, sus jactanciosas afirmaciones.

30 de diciembre de 1939: «¡Que el año de 1940 nos traiga el fin de la guerra! Suceda lo que suceda, la victoria es nuestra».
4 de septiembre de 1940: «Pase lo que pase, Inglaterra se desplomará. Ni concibo, ni admito, otra conclusión de la guerra. Los ingleses son muy especiales. Los oigo decir: Ya no viene. A ello contesto: Paciencia... ¡Ya llegaré!»

31 de diciembre de 1940: «En el año 1941 quedará consumado el máximo triunfo de nuestra historia. El año de 1941 verá a las fuerzas alemanas de tierra, mar y aire mucho más pujantes y dotadas de elementos de combate más perfeccionados. Su empuje arrollará la última resistencia de los malvados causantes de esta guerra. Prometo solemnemente que, por cada bomba que nos lancen, lanzaremos nosotros ciento».

30 de enero de 1941: «Estoy convencido de que el año de 1941 será un año histórico para el Nuevo Orden europeo. El problema no puede consistir sino en hacer que el mundo sea accesible a todos; en anular las prerrogativas individuales; en derrocar la tiranía que ejercen ciertas naciones, o mejor dicho, los plutócratas que las rigen ».
hitler
16 de marzo de 1941: «Las huestes de Alemania luchan hoy en todos los ámbitos del mundo. Reforzadas en sus efectivos y en sus elementos de guerra hasta un punto apenas concebible, háyanse prontas a coronar, llenas de gozo y de confianza, la empresa que acometieron en el año memorable de 1940».

3 de octubre de 1941: «En la mañana del 22 de junio empezó la batalla más portentosa de cuantas registra la historia universal (la invasión de Rusia). Desde aquel momento nuestro plan ha venido desarrollándose con metódica exactitud. Desde hace 48 horas se está ejecutando una operación militar en gigantesca escala (la ofensiva contra Moscú) que acelerará el aniquilamiento del enemigo en el Este. Puedo deciros que el enemigo esta en franca derrota y que no logrará rehacerse».

8 de noviembre de 1941: «La Historia no registra el caso de un gran imperio derrotado y aniquilado en tan corto tiempo, como acaba de serlo la Rusia soviética. Leningrado está cercada y caerá en nuestro poder. Y cuando el año toque a su fin, acaso podamos decir, con toda probabilidad de acierto, que hemos eliminado ese peligro (Rusia), el mayor de-todos. No abrigamos la más leve duda de que la suerte de Europa está definitivamente echada para todo un milenio ».

31 de diciembre de 1941: «El año de 1942—y roguemos todos a Dios que así sea—nos traerá la victoria que salvará a nuestro pueblo y con él, a nuestros aliados ».
15 de marzo de 1942: «De una cosa estamos plenamente seguros: de que los bolcheviques, que no pudieron derrotar a las tropas alemanas y a sus aliados en el invierno, serán aniquilados en el verano ».

6 de abril de 1942: «El señor Churchill fue quien empezó esta guerra aérea. De hoy en adelante me propongo devolver ataque por ataque, hasta que ese malhechor ruede por el polvo y su obra salte en pedazos».

30 de septiembre de 1942: «En mi opinión, el pueblo alemán ha salido ya de la prueba más terrible a que se ha visto jamás sometido. Esa prueba fue el invierno de 1941 a 1942. Nada peor puede sobrevenir. Nada peor sobrevendrá. Nuestro destino es claro e ineluctable: o sobrevivimos todos juntos por la victoria, o todos juntos pereceremos en deshonor y exterminio. Por nadie ni por nada capitularemos. Que no se forjen ilusiones nuestros enemigos: nunca nos vencerán»,

8 de noviembre de 1942: «Entonces (en 1918) se trataba del Kaiser; ahora se trata de mí. Pero hay una diferencia... El Kaiser de aquella época era un hombre sin el vigor y la energía suficientes para resistir a tales enemigos. En mi, en cambio, tropiezan éstos con un adversario al que no le pasa siquiera por el pensamiento la palabra capitulación... Otra diferencia media también entre una y otra época: quien acaudilla hoy a este pueblo, no emigraría jamás, por grave que fuese la situación».
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Hay que leer un poco de historia(aunque de pereza);Primoer porque dicen que para comprender un poco el presente hay que conocer el pasado y prevenir lo que venga, segundo para muchas otras cosas mas y tercero para comparar con los libretos de algunos gobernantes actuales...

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